Dos años de prisión en suspenso por explotación infantil

Un productor agropecuario de la provincia de Córdoba y el capataz de la estancia, fueron condenados a dos años de prisión en suspenso por hacer trabajar a un menor de edad.
La Sala 3 de la Cámara Criminal y Correccional de Río Cuarto, de la Provincia de Córdoba, decidió condenar a dos años de prisión de ejecución condicional por explotación del trabajo infantil al productor agropecuario que asignó tareas rurales a un adolescente de 15 años con una jornada laboral de 10 horas, a cambio de entregarle carne y otros productos a su familia, toda vez que el imputado se aprovechó económicamente del trabajo infantil del niño, lo que significa abusar de una posición de preeminencia del autor sobre el menor de edad, y la capacidad decisoria de la persona menor de dieciséis años de edad es nula para el derecho laboral, por lo que cualquier forma de trabajo que involucrase a menores de dicho límite etario representa un abuso de dicha posición.
Todo comenzó en abril del 2016 cuando la familia llegó contratada por Román Claudio Ardusso a la estancia “El Calden”, propiedad de Adolfo Ardusso, padre de Román.
Una vez instalada la familia, Román Ardusso y el capataz del establecimiento Claudio Predeira le comunicaron a los padres de RNR, que el mismo no podía asistir a la escuela, porque no había como llevarlo.
El joven debió dejar la escuela y a pedido de los ahora condenados, comenzó a realizar trabajos de cortador de pasto, luego cuidar los “guachos” en la guachera, trabajar con la desmalezadora, sacar rollos con grandes tractores y descargar camiones con cargas de algodón y maní, trabajos, que a su vez, no era remunerado correctamente, ya que Ardusso le daba a la familia “la carne” como alimento a cambio de su trabajo. Esa explotación del trabajo infantil, comenzaba desde las 6:00 hs., hasta las 12:00hs. y desde las 14:00hs., hasta las 20:30 hs., horario que no era fijo ya que dependía del trabajo a realizar. La conducta de los coimputados Ardusso y Pedreira se reiteraron en el tiempo y en un número indeterminado de veces, que iban desde el mes de abril de 2016; hasta el 24 de enero de 2017; fecha en la que Daniel Agüero, miembro del sindicato de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y de la Estiba –U.A.T.R.E.- relevó al niño R.N.R, realizó una inspección en el campo, y encontró al menor realizando tareas de fumigación de alambrado y parqueado de casco en el establecimiento.
Consecuencia de la inspección sindical se realizaron las actuaciones correspondientes ante la Justicia, que terminó con la condena a dos años de prisión en suspenso de Román Ardusso y Claudio Predeira
