Asesinato de José Rucci: “la historia es historia y es imposible cambiar” dijo su hijo

Eran los años de plomo, donde la intolerancia se derimia a las balas. Hacía un par de días, Juan Domingo Perón había ganado por tercera vez una elección como candidato a presidente, y se aprestaba a asumir su último mandato, que finalmente no pudo concretar por su fallecimiento.
El clima de algarabía, de esperanza por la asunción de un nuevo gobierno peronista comenzaba a desvanecerse cuando en aquella mañana del 25 de septiembre de 1973 las balas disparadas por un comando guerrillero terminaba con la vida del líder sindical José Ignacio Rucci, hombre de extrema confianza del General Perón y respetado y querido por la mayoría del sindicalismo argentino.
Uno de sus hijos, Anibal ex concejal del distrito de Ituzaingó, recordó esta mañana en la Radio Pública del Oeste, como fue aquel día y su vida, luego del asesinato de su padre.
“Yo tenia 14 años, a los cinco días cumplía los 15– comenzó relatando Anibal Rucci– los recuerdos de esos días son muy tristes, es algo que uno jamás espera que pase, máxime cuando mi padre había dado un discurso de pacificación de los ánimos, sobre todo hacia la juventud, y hacia el pueblo en general, el retorno de Perón y el triunfo en las elecciones debía ser una señal de pacificación nacional, pero bueno, un sector minoritario de aquel entonces no lo entendió así”.
“Mi padre con Gelbart– continuó- durante el gobierno de Cámpora fue quien llevó adelante el Pacto Social, obvio por orden del General Perón” como muestra de la pacificación que se buscaba por aquellos años, una vez terminada la dictadura que tuvo a Eduardo Lanusse como su último presidente de facto.
Una vez asesinado Jose Rucci, la vida de sus hijos y su esposa continuó “sobre todo durante el Gobierno de Perón e Isabel, nuestro acercamiento fue hacia la Unión Obrera Metalúrgica, que es en realidad donde yo forme mis primeras armas como militante, sin pertenecer al movimiento obrero, pero si siempre acompañándolos y fue mi escuela política. Yo ya venía acompañando a mi viejo en viajes en el interior del país, y mi vieja empezó a trabajar en el policlínico de la UOM, en el sector de radiografías, y siguió trabajando hasta muy mayor y durante el Proceso Militar, a decir verdad, nunca nos pasó nada. Mi vieja siguió trabajando hasta que volvió la democracia y volvimos a reencontrarnos todos los compañeros para seguir en la lucha”.
Una situación insólita se dio días atrás, cuando en la Cámara de Diputados de la Provincia, los diputados se rehusaron a homenajear al líder sindical. Anibal Rucci, sobre ese episodio contó que “ sorprendió que no lo hicieran, pero me llamó por teléfono el Presidente de la Cámara, el Presidente del bloque oficialista, me dieron sus fundamentos y el 1ro se va hacer un homenaje, porque ellos presentaron un nuevo proyecto de declaración. Creo que de todas maneras, no hay que utilizar estos desencuentros para formar una grieta dentro del peronismo, todo lo contrario, tenemos que utilizar el convencimiento y entender que la historia es historia, la que es imposible cambiar, los autores fueron los autores, lo que es imposible cambiar y todos hubiésemos querido que nada de eso hubiese pasado, pero pasó, y lo que pasó es irrefutable, la historia es irrefutable”.
25/9/20
