Donaciones de cabinas sanitizantes a municipios del oeste

Mientras la actividad comercial retoma de a poco, hay empresarios que han decidido reconvertirse para no tener que despedir gente y de paso, contribuir con las medidas de prevención hacia la comunidad.
Es el caso de Hugo Castro vecino de Ituzaingó, quien tiene una empresa, Covert, de sonido e iluminación y comenzó a fabricar cabinas sanitizantes.
“Nosotros brindamos servicios para shows, todo lo que es necesario, y la pandemia durmió a todos hasta nuevo aviso y pensamos que vamos a hacer los últimos o uno de los últimos en volver a la actividad- comenzó contando Hugo-. A mi hijo Leonel, se le ocurrió que teníamos que hacer algo para la postpandemia, la idea era fabricar algo que pudiera servir para la postpandemia, era un proyecto a largo plazo”
“Pero la necesidad y ver que los médicos se estaban enfermando- agregó– vamos a apurar esto y empezar a ofrecerlo a los hospitales. Si se nos enferman los médicos, que nos quedan a nosotros”.
La cabina sanitizante construida, fue llevada a los municipios de Hurlingham, Morón, Merlo e Ituzaingó, con los que Castro suele trabajar. “Queriamos ayudar, por eso hicimos las donaciones y el personal nuestro se entusiasmo y estamos trabajando fabricando las cabinas. Más allá de estar atrasados con los pagos, ellos lo entienden, están dando una mano”
Incluso en la sesión del Concejo Deliberante de Ituzaingó, se utilizó una en la entrada, como una forma más de aportar un elemento de cuidado a quienes debían desarrollar sus actividades.
El funcionamiento es muy sencillo. “El sistema funciona con una bomba de alta presión, que en nuestro caso, optamos por hacerla a 12 v, porque con los 12v tenemos menos riesgo eléctrico, además de menos caudal y más presión. Esa bomba es activada por un sensor, que se activa con el movimiento, y la bomba generan presión sobre aspersores, que están ubicados en forma de arcos, dentro de la cabina o el arco, y hace una pulverización de micro gotas que es absorbida por el cuerpo del que esta pasando, con una protección de 12 horas”, contó Castro, quien además sugirió que es “recomendable cerrar los ojos al pasar y no respirar unos segundos”.
Agregó además que “los productos que estamos usando no manchan ni destiñen la ropa, por lo cual no hay ningún tipo de problemas”.
