El Hospital de Clínicas realizará una nueva campaña de detección de lesiones de piel

El Hospital de Clínicas realizará la semana próxima, desde el lunes hasta el viernes, una serie de actividades de educación, prevención y detección de lesiones cutáneas en el contexto de la Campaña Nacional del Cáncer de Piel cuyo lema este año es “El daño solar no se quita. Prevenilo”.

“El cáncer de piel es cada vez más frecuente, pudiendo originarse en las células basales o espinosas de la piel, además de los melanocitos y otras células. Se estima que se diagnostican 5,4 millones de casos de carcinoma de células basales y 3,3 millones de personas con cáncer de células escamosas cada año en los Estados Unidos”, detalló en un comunicado Graciela Manzur, jefa de la División de Dermatología del Hospital de Clínicas.

En ese marco, continuó: “A nivel mundial, cerca de 2.000 personas mueren por cáncer de piel de células basales y de células escamosas. Los adultos mayores y personas con sistema inmunitario suprimido tienen un mayor riesgo de morir a causa de estos tipos de cáncer de piel. En tanto, alrededor de 7.180 personas mueren por melanoma cada año. Estas cifras van en aumento y es por eso fundamental concientizar a la población de ello”.

El control de los lunares se realizará a partir del lunes hasta el viernes 18 de noviembre -entre las 8 y las 14- en el entrepiso del edificio, en su acceso por la calle Paraguay.

En el caso de los lunares, se trata de lesiones benignas que tienen distintas formas, tamaños y colores (marrón, café, negro) y que se originan por el cúmulo de melanocitos, los productores de melanina, que es el pigmento que le da el color a nuestra piel.

“A los lunares, los médicos los llamamos nevos, un acúmulo de células normales en un sitio no habitual. En vez de estar bien distribuidos, se acumularon y es así que si los elementos que lo componen son melanocitos, serán nevos melanocíticos. En cambio, si son otras células que componen la epidermis, la capa más superficial de la piel, se denominan nevos epidérmicos”, explicó la especialista.

Los lunares pueden ser congénitos, es decir, que surgen desde el nacimiento, o ser adquiridos, que son los que aparecen en la segunda y tercera década de vida.

La especialista explicó que “tanto los nevos melanocíticos congénitos como los adquiridos pueden sufrir transformación maligna, es decir, una melanoma, el cáncer cutáneo más agresivo; es por ello que los dermatólogos recalcamos la importancia en realizar controles periódicos y autoexaminarse, para detectar aquellos que pueden ser sospechosos de esa transformación”.

En cuanto a la diferencia entre los lunares de nacimiento y adquiridos, resalta que los que aparecen entre la primera y segunda década de la vida tienen poca probabilidad individualmente de progresar a melanoma, pero que como son muy frecuentes contribuyen al desarrollo del mismo.

“Hay otro tipo de lunares con aspecto de huevo frito, con diferentes colores, rosados y amarronados. Los llamamos nevos displásicos y también tienen mayor riesgo de padecer cáncer de piel especialmente si hay antecedentes familiares”, advirtió.

Por otra parte las pecas, “también llamadas efélides, son pequeñas manchas color café con leche distribuidas en el rostro. En respuesta a la acción solar, la melanina formada se distribuye en acúmulos y en forma irregular. Las pecas son benignas y no se malignizan”, señaló la profesional.

En relación a los cuidados, la especialistas recordó que “la exposición solar se considera desde hace más de un siglo como el principal factor de riesgo ambiental implicado en la génesis de las principales neoplasias cutáneas; por eso es necesario no exponerse al sol entre las 11 y las 16, usar sombreros de ala ancha, anteojos con protección UVA y UVB, ropas de trama apretada y usar fotoprotección (+FPS 45) renovando cada dos horas”.

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